sábado, 20 de octubre de 2012
martes, 16 de octubre de 2012
miércoles, 3 de octubre de 2012
Intemporal
Caminar una tarde de otoño por un pueblo de la Castilla profunda es compartir los paisajes interiores. Los que están señalados -¿tal vez sentenciados?- por las sombras que se proyectan en las fachadas, los vanos y las oquedades, los solares cercados, los sólidos muros semidesplomados y los materiales antiguos de la mejor factura. Esa impresión que convierte a calles y eras en un espacio intemporal. Es decir que no se sabe bien si ha existido antes y que no está claro que exista de otra manera. Solo con una mirada más cercana de la imaginación y de los sueños que de lo que se muestra se puede hacer frente a estas marcas que se resisten a desaparecer.
lunes, 1 de octubre de 2012
Desposesión
Preguntar a aquella puerta sobre su orfandad hubiera sido de necios. ¿Hay algo más duro que asistir a la decrepitud? ¿Algo más terrible que presenciar la desposesión? ¿Algo más hiriente que la incuria de los años quebrados? Lo que cerraba apenas es hoy un ocho transparente. Una mirilla sobre la lontananza del campo castellano. Sobrecogimiento.
Extrañeza
¿Para qué tanto herraje? ¿Para cercar un erial? ¿Para sujetar el aire? ¿Para detener la inexorable obsolescencia? ¿Para preservar un pasado olvidado? Eterna deriva de los materiales. Cuánto desasosiego me traslada una puerta maltrecha.
viernes, 7 de septiembre de 2012
A la solana
Hay que tener mucho aguante para sentarse a la solana y dejar el sombrero de lado. Se corre el riesgo de perder las carnes y con ellas el pudor. Y quién sabe si también las ideas. Pero este sprint final del verano pide aprovechar los ratos en que la tierra calienta los cuerpos. El otoño y sus melancolías está al acecho. Nuestro vecino lo sabe. Por eso apura la calle.
lunes, 3 de septiembre de 2012
El día que el olfato desplazó (ligeramente) a la vista
Por un día, el ojo del mirón fue desplazado por otro sentido más intenso. Sin dejar de mirar y admirar las formas, los colores y las texturas, el mirón de la cámara en ristre olió. Benditos perfumes de la tierra, dejadme impregnar mi pituitaria y enjugar mis papilas. Pasen y gusten.
martes, 21 de agosto de 2012
Cancerbero
¿Qué hace un can tan ufano vigilando un tractor obsoleto? ¿Protegiendo un pasado inexistente? ¿Preservando una reliquia? ¿Evocando una larga tarea de labranzas que ha acabado en masa de óxido y mugre? ¿Se establecerá entre el animal y la máquina un coloquio desigual en experiencias pero receptivo en servidumbres? Los enigmas están a la puerta de nuestras vidas y no parece que nos enteremos de lo que ocultan.
viernes, 3 de agosto de 2012
Coquetería
La coquetería de las farolas no suele ser muy citada, pero no por eso es menos existente. Habitualmente se las contempla en su esbelta demarcación física, pero escasamente en su proyección o reflejo. Ciertamente que en este caso debe haber un pacto secreto con el sol, que provoca que se visualice a sí misma. Y con el reflejo gana, sin duda. El espacio se expande, los detalles barrocos feos se diluyen y las formas se exaltan. ¿No pasa algo parecido con los humanos? ¿No buscamos nuestra parte de truco para que nos admiren más? ¿Cuántos giros, movimientos, poses, escorzos o estiramientos no efectuamos para que el escaparate nos devuelva el aliento que hemos perdido por la noche, por ejemplo? Francamente, si tuviera que elegir, antes que con la imagen carnal yo me quedaba con su sombra. Me hace soñar más (de la luz hablemos otro día)
sábado, 21 de julio de 2012
Corazones henchidos
¿No es eso lo que siempre se dice en poemas, canciones patrióticas y cantos religiosos? ¿Cómo quitar al corazón el mérito que no le corresponde? Una de las falacias más repetidas a mi modo de ver. Hacer radicar los sentimientos y las emociones en un órgano que ya tiene bastante trabajo el pobre con bombear la sangre. Incluso en lo coloquial las expresiones abundadn: de todo corazón, con el corazón en la mano, te entrego mi corazón, ámame corazón, tengo henchido el corazón...¿Se ha ganado por defecto histórico esa fama renombrada? Probablemente. Ese mérito que no radica en él lo ha hecho célebre. Del cerebro se conocía menos y ahora que se avanza en neurobiología no parece que el corazón literario vaya a ser sustituido por el alma de verdad. Ah, ahí te quiero ver. Identificación de corazón con alma, con espíritu, con impulso, con idea, con creatividad, con conciencia, con sentimientos...Corazones de jesús, corazones incendiados, corazones generosos, corazones sufrientes, corazones de pared...Hay un surtido de corazones extenso desde hace siglos, al menos en nuestra cultura. En su nombre, en la exaltación de un órgano mecánicamente intachable, sin embargo, ¿cuántos corazones, es decir, vidas, no se habrán arrancado?
sábado, 14 de julio de 2012
Los niños clonados
Si la infancia del futuro es así de clónica e inexpresiva, yo me apeo. Bueno, ya me apeé hace mucho de la niñez, pero aún permanecen ciertos rictus del gamberro ingenuo que a uno le gustaba ser. También una buena dosis de curiosidad, si bien es manifiesto el déficit en humor y diversión. Al menos como expresiones exteriorizadas. Es como si el niño que se lleva dentro dijera: señores adultos, no os merecéis la alegría y me la quedo para mi propia percepción íntima. Claro que, tal como van las cosas, no sé si muchas parejas no preferirán mantener un maniquí en casa, que siempre será más económico, dará menos disgustos y no habrá que preocuparse por su futuro.
viernes, 29 de junio de 2012
martes, 19 de junio de 2012
El don caligráfico
Aunque hoy esté en desuso fue y es un don. Acostumbrados a los caracteres latinos, ricos en tipografía y no siempre bien usada, hemos desconocido la fastuosidad de la caligrafía china, japonesa, del sánscrito, del árabe. Las nuevas tecnologías pueden estar poniendo la puntilla a todos los alfabetos transcritos manualmente. Al menos en cuanto al uso ordinario y generalizado. Pero entonces, quienes los practiquen serán considerados nuevamente como verdaderos artistas.
El escribiente que compone un nombre para los paseantes de un mercadillo provinciano escribe con todas las de la ley. Me refiero a la ley interior. Al placer por el placer de dibujar los signos, de afinar o engrosar los trazos, de hacer volar las letras hasta configurar con las palabras auténticas aves que llevan y traen el pensamiento, la cordura y las pasiones de los hombres. Por cierto, esto me hace recordar que como la religión islámica no ve con buenos ojos la representación de imágenes en el arte, lo que hicieron muchos artistas -seres dotados de alta concepción caligráfica, pictórica e imaginativa- fue generar animales o individuos formados por palabras, hilando la proyeccción de los caracteres. De tal manera que el ojo detecta enseguida que hay un avestruz, un león, un poeta representados, por ejemplo, pero todo el contorno es una cita literaria.
El autor caligráfico que escribe como si fuera un personaje de la cultura andalusí tiene un don que es un tesoro. Entre la imaginación que fluye por su mente, la habilidad que desarrollan sus manos y el autocontrol que sujeta en el galope por la armonía, su actitud transmite paz y lo más logrado de la especie humana. La capacidad de la escritura. Salam aleikum.
viernes, 15 de junio de 2012
martes, 29 de mayo de 2012
La caída sin fin
En la vieja mitología se da a entender que era el inteligente. También el soberbio. No estoy seguro de que tuviera ni una ni otra connotación, sino que los vencedores se las adjudicaron a posteriori. Como toda esa caracterización feísta que en ésta y otras representaciónes se le cuelga. Me interesa ese rostro atormentado y blasfemo. Ese cuerpo retorcido y rebelde. Son imágenes tan fieramente humanas, ¿verdad? Me interesa, desde otro punto de vista, la dinámica que revela, porque es prácticamente el todo de la estatua. Hay esculturas y pinturas del ángel ya caído, pero pocas del ángel cayéndose. Es la historia humana. Caemos sin fin, permanentemente, sin alcanzar las ilusiones, proyectos y materializaciones que nos han entretenido durante los años. Parodiando a Magritte habría que decir: esto no es el demonio. Es el hombre en toda su tragedia. Pónganse luego apellidos: reyes, banqueros, papas, generales, presidentes de consejos de administración, obreros o mendigos. Casí nada. O sea, todo.
miércoles, 23 de mayo de 2012
sábado, 19 de mayo de 2012
Seducción
Fascinación por un pozo. Los círculos se superponen unos a otros hasta tocar fondo. Mejor dicho, agua. El milagro del aprovechamiento. El retorno a la naturaleza. El uso humano. Cuántas representaciones en torno a una simple boca. Una rueda: ¿se desplaza el universo humano en su historia en base al agua? Un radial solar: ¿gira el planeta agradecidamente por mor del astro incadescente? Un fondo de ojo: ¿es el pozo esa gran retina que engulle toda la luz? Un alma: ¿se percibe a sí mismo el ser humano como caída o como elevación? Un viaje: ¿hace sentir a los hombres que a través de un pozo se llega a las antípodas? Un vínculo: ¿es algo más que un agujero, es la tierra que se abre para no perdernos? Lo mires como lo mires, la atracción seduce. La mirada se torna cautiva.
lunes, 14 de mayo de 2012
Apolo encarcelado
Malos tiempos para los cánones, que no para las apariencias. O tal vez los viejos cánones con que los artífices clásicos pretendían compendiar los saberes de la geometría ya no los reconoce casi nadie. Con el photoshop y las operaciones de estética queda poco margen para la convergencia de vértices, líneas rectas y curvas, y parábolas imaginativas tales como lo entendían los sabios de la antigüedad. Buscando equilibrios externos que fueran representación de algo más profundo. Ellos estaban allí, a ras del suelo, contemplando las pantorrillas y los zapatos de los transeúntes, y me pareció percibir en sus miradas una tristeza o, al menos, un abandono pudoroso, que el resto de sus facciones no podía paliar. Cierto liberto culto de la república ateniense dijo una vez que la verdadera belleza no podría ser encerrada jamás tras los barrotes. Fue una manera inteligente de referirse a la libertad, cuya aspiración, ya se sabe, está hoy día más torpedeada que nunca. Aunque parezca lo contrario.
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